Ethan Mollick explora la inminente crisis de sentido en el trabajo desencadenada por la integración de la IA generativa en las herramientas cotidianas, simbolizada por "El Botón" - el botón "Help me write" de Google Docs, que usa Bard, y que próximamente llegará a Microsoft Office con GPT-4.

La tentación del botón

Ante una página en blanco, la gente pulsará El Botón. La adopción se vuelve trivial en cuanto la IA se integra en herramientas familiares (como Adobe Photoshop). Estudiantes, directivos, profesores, científicos: todos usarán este botón para generar primeros borradores de ensayos, correos, informes, evaluaciones, solicitudes de subvención. El anclaje cognitivo hace que incluso los borradores completamente reescritos conserven una impronta de la IA.

Prender fuego al tiempo

Mollick introduce el concepto central: gran parte del trabajo consume tiempo por diseño. La carta de recomendación de un profesor lleva tiempo porque ese esfuerzo señala un apoyo genuino al candidato. "Prendemos fuego a nuestro tiempo para señalar a los demás que esta carta merece ser leída." Pero con El Botón, una excelente carta puede generarse en segundos.

Lo demuestra con un ejemplo concreto: un prompt mínimo produce, mediante GPT-4, una carta de recomendación "mejor que la mayoría de las cartas que recibo", que aborda punto por punto los requisitos del puesto con detalles plausibles (aunque inventados, pero fácilmente corregibles mediante la interacción con la IA). Surge un dilema moral: usar la IA podría servir mejor al estudiante que una carta mediocre escrita por un humano.

Documentos convertidos en señales vacías

Evaluaciones de desempeño, memorandos estratégicos, ensayos universitarios, solicitudes de subvención, discursos: todos estos documentos donde el resultado escrito señala reflexión y tiempo invertido pierden su valor. Con flujos de IA a IA (documentos generados por IA enviados a bandejas de correo de IA), las tareas se convierten en "mera ceremonia" - rituales organizativos sin utilidad real.

Crisis de sentido

El 92% de los trabajadores considera que su trabajo es socialmente útil. La investigación muestra que la IA aumenta inicialmente la satisfacción laboral - las peores tareas desaparecen, permitiendo centrarse en el trabajo con sentido. Pero cuando los documentos con sentido se pueden externalizar fácilmente, o cuando uno se da cuenta de que ningún humano lee realmente nuestros informes, el sentido se evapora. Los enfoques centenarios para filtrar y señalar mediante el esfuerzo escrito pierden todo su valor.

Una oportunidad emancipadora

Mollick ve un desenlace potencialmente empoderador: la liberación del trabajo ocupado y de la mera ceremonia. Ya no tener que "prender fuego a nuestro tiempo" como señal. Pero esto exige reflexión organizativa - líderes que rediseñen el trabajo para el mundo "habitado por la IA". Los incentivos son enormes: eliminar el trabajo sin sentido reduce la carga de los trabajadores a la vez que elimina ineficiencias.

Urgencia

Esta transformación no requiere una IA más avanzada que la que ya existía en junio de 2023. Ya está en marcha en la educación (ensayos generados por IA). Sin una reflexión proactiva ahora, múltiples crisis de sentido afectarán a diversas profesiones a medida que El Botón se generalice.