El 28 de mayo de 2026, Jaya Gupta (inversora, probablemente de Foundation Capital) publicó un hilo-ensayo viral en X (230.5K visualizaciones): "Token Budget Wars". Tesis central: "La IA empresarial ha pasado de la adopción a la asignación." La fase 1 demostró que los modelos funcionan; la fase 2 decidirá cuánto vale ese trabajo. La nueva moneda en la cúpula de las empresas es la cuantificación del ROI de la IA"muéstrame el valor."

Concepto canónico: utilidad marginal del token = "el valor de negocio creado por cada dólar adicional de inferencia" — el número que importa a escala, invisible para la mayoría de las empresas porque la factura no dice si el gasto sustituyó trabajo, generó ingresos o financió tokenmaxxing. Cronología: Claude se lanzó en noviembre de 2025, después de que se cerraran los presupuestos de 2026; ya en el primer trimestre, empresas "muy por encima de lo previsto." Paso de la experimentación (100 mil dólares) a la infraestructura (más de 1 millón de dólares): "dos ejecuciones del mismo flujo de trabajo sobre la misma entrada pueden diferir en costo de tokens entre 5 y 10 veces""una cifra que el CFO tiene que explicarle al CEO."

La IA compite con la mano de obra: la unidad pasa del token al costo de un resultado completado (por ticket resuelto, siniestro procesado, contrato revisado, contratación evitada…). El BPO es la referencia más fácil (ya tiene precio por unidad completada). Por qué el SaaS ya no aplica: "la señal y el ruido comparten la misma unidad"; "el uso de SaaS te decía que el software había sido adoptado. El uso de IA te dice que el contador sigue corriendo. No te dice si tu empresa está funcionando de verdad."

Tres causas de la invisibilidad: (1) colas de reintento — tokens/resolución ≈ T/p, 90%→70% = +~28%; (2) inflación de contexto — costo ≈ O(n²), duplicar el contexto ×4 el razonamiento; (3) enrutamiento — enviarlo todo al modelo de vanguardia = "problema de nivel de consejo de administración." División: software = un problema de medición de productividad; no-software = un problema de transformación (correcto bajo auditoría).

Capa que falta: atribución de token a resultado que vincula inferencia → trabajo → resultado. La medición se convierte en memoria: los agentes crean trazas de decisión ("el razonamiento de una decisión es uno de los activos más perecederos") que se vuelven "más valiosas que el informe de costos" → un grafo de contexto. La capa de asignación es el premio: quien la posea toma las decisiones de asignación y controla hacia dónde va el gasto en IA — se compra como una transformación (McKinsey + Palantir + un CEO que impulsa desde arriba, al estilo ERP/BI). Cierra con Munger: "muéstrame el incentivo y te mostraré el resultado."