El 17 de julio de 2026, en la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial (WAIC) de Shanghái, Xi Jinping pronunció su primer discurso inaugural en persona — una señal política fuerte, ya que el WAIC (fundado en 2018) solo había recibido hasta ahora sus cartas de felicitación, con Li Qiang presidiendo las ediciones 2024-2025. Xi presentó allí «cuatro observaciones», posicionando a China como un adalid de una gobernanza mundial de la IA multilateral, abierta y centrada en el Sur Global.
Las cuatro observaciones (autenticadas por Xinhua/SCIO): ① promover la apertura del código abierto, la apertura y el intercambio al servicio de la innovación y de casos de uso concretos; ② una IA «segura y controlable», siempre bajo control humano, oponiéndose a «la extensión abusiva del concepto de seguridad nacional» — una lectura ampliamente interpretada como una crítica velada a Washington; ③ inclusividad y respeto de la diversidad de civilizaciones; ④ solidaridad y mejora de la gobernanza, reconociendo «el importante papel de las Naciones Unidas» y ayudando al Sur Global a superar las brechas digitales. La fórmula clave: «La IA no debe ser una actuación en solitario, sino una sinfonía de cooperación internacional».
La IA no debe ser una actuación en solitario, sino una **sinfonía de cooperación internacional**
Anuncios concretos (confirmados textualmente por Xinhua): 5.000 cursos y seminarios de formación en IA a lo largo de cinco años para los países en desarrollo; centros de cooperación para aplicaciones con la ASEAN, la Liga Árabe, la Unión Africana, la CELAC, la OCS y los BRICS; y la extensión del sistema de alerta meteorológica con IA MAZU a 30 países (ya utilizado por más de 40 servicios meteorológicos nacionales).
Un hecho destacado: el nacimiento, la víspera (16 de julio), de la WAICO — la Organización Mundial de Cooperación en IA, intergubernamental, con sede en Shanghái, firmada por 29 países (Kazajistán, Laos, Pakistán, Rusia, Indonesia, Brasil, Serbia, Cuba… incluidos 10 países africanos y 12 países asiáticos), con Wang Yi firmando en nombre de Pekín. Ninguna gran economía occidental se adhirió; António Guterres estuvo presente.
El discurso contrasta implícitamente con el enfoque estadounidense («America First», controles a la exportación, una pila tecnológica para «socios de confianza»): China apuesta por la adhesión, los modelos de pesos abiertos, los bajos costes de inferencia y un lugar para el Sur Global. Contexto: la brecha de rendimiento entre Estados Unidos y China se ha reducido al 2,7 % (Stanford HAI 2026), la cuota de DeepSeek se ha duplicado en OpenRouter, y Huawei presenta un clúster independiente de Nvidia.
Advertencias clave: las declaraciones de Xi proceden de Xinhua/SCIO; las caracterizaciones («creador de reglas», «desafío al orden occidental», «alusión velada») son interpretaciones de analistas, no palabras del propio Xi — este nunca nombró a Estados Unidos.