En esta publicación del 6 de junio de 2026, David "Pragdave" Thomas — coautor de The Pragmatic Programmer y firmante del Manifiesto Ágil — lanza una advertencia tan breve como demoledora: la IA no elimina la degradación del código, la acelera.

El relato es personal. Por diversión, el autor añade funcionalidades a un pequeño proyecto de animación gráfica apoyándose en Claude. La primera semana es apasionante: las funcionalidades se suceden — soporte de color oklch, animación de líneas SVG mediante la manipulación de dash-length. Pero a partir de la segunda semana, los ciclos de regresión se vuelven la norma y la base de código se deteriora. Su frase da en el blanco: lo que a los equipos les tomó "18 meses, o incluso más" para convertirse en código inmantenible, él lo logró en "18 horas repartidas en cinco noches."

La causa raíz es el abandono de la higiene del código. Thomas enumera los marcadores de la descomposición: duplicación extensa, soluciones locales a problemas sistémicos, lógica condicional excesiva, proliferación de casos límite — defectos que terminan interactuando de forma destructiva. Citando a Gordon Bell como epígrafe ("todo gran desastre informático ha surgido de meter demasiadas ideas en un mismo lugar"), señala que "el código se degrada de forma natural; hay que invertir esfuerzo para evitar que eso ocurra."

Su diagnóstico también apunta al comportamiento del modelo. Los LLM están diseñados para maximizar el engagement y la satisfacción del usuario — de ahí el halagador "¡Esa es una gran idea, Dave!" — más que la sostenibilidad. Los compara con "desarrolladores junior cachorro": junior ansiosos por complacer pero desordenados, que sugieren constantemente nuevas funcionalidades y desalientan implícitamente la refactorización.

La idea central distingue la implementación inicial del mantenimiento a largo plazo. Cualquier persona sin experiencia como desarrollador puede triunfar en la "primera semana" de la programación asistida por IA; es el juicio profesional — saber cuándo dejar de añadir funcionalidades para refactorizar — lo que separa al ingeniero experimentado del novato.

La conclusión es un recordatorio atemporal: "Sigue siendo solo programación." Ya sean 18 horas o 18 meses, el código descuidado se degrada; todo lo aprendido sobre cómo producir buen código sigue siendo válido — el efecto simplemente se amplifica por la velocidad de la IA.