Dan Shipper y Kieran Klaassen presentan el compound engineering, el proceso de ingeniería desarrollado en Every donde el 100% del código lo escriben agentes de IA. El principio central es una inversión de la complejidad: en la ingeniería tradicional, cada funcionalidad hace que la siguiente sea más difícil; en el compound engineering, cada funcionalidad la facilita, gracias a un bucle de aprendizaje que documenta cada error, cada prueba fallida y cada hallazgo para los agentes futuros.
El proceso se divide en cuatro pasos. Plan (~40% del tiempo) comienza con una investigación exhaustiva del código base, del historial de git y de las mejores prácticas externas, tras lo cual el agente produce un documento de planificación completo que incluye el objetivo, la arquitectura propuesta, ejemplos de código y los criterios de éxito. Work (~10%) es la parte más simple: el agente ejecuta el plan paso a paso, utilizando protocolos MCP como Playwright para probar la aplicación como un usuario real e iterar hasta quedar satisfecho. Assess (~40%) combina linters, pruebas unitarias, pruebas manuales y un sistema de 12 subagentes paralelos que evalúan el código desde diferentes perspectivas (seguridad, rendimiento, complejidad, arquitectura). Compound (~10%) es «el paso mágico»: las lecciones de cada ciclo son resumidas por el agente y almacenadas para uso futuro.
el paso mágico
El compound engineering funciona en la práctica en Every: cinco productos de software (Cora, Spiral, Sparkle, Monologue y otros), cada uno construido y mantenido principalmente por una sola persona, son utilizados diariamente por miles de usuarios. La estimación de productividad es que un desarrollador bien equipado hoy realiza el trabajo de cinco desarrolladores de hace unos años.
La herramienta principal es Claude Code, pero el enfoque es agnóstico respecto a la herramienta (también se usan Factory Droid y OpenAI Codex CLI). Every ha publicado un plugin de código abierto para Claude Code que implementa el flujo de trabajo completo, incluidos los 12 subagentes de revisión.
El mecanismo de acumulación (compounding) es el diferenciador clave: las lecciones aprendidas viven en el código base en forma de prompts, lo que hace que todo desarrollador —incluidas las nuevas incorporaciones— esté tan bien informado como un veterano. El agente de Cora, por ejemplo, debe preguntarse sistemáticamente dónde ubicar una funcionalidad dentro del sistema y si ya existe un precedente reutilizable.
Los autores concluyen que este enfoque vuelve obsoletas muchas prácticas establecidas: escribir pruebas manualmente, la documentación exhaustiva del código, los ejercicios de entrevista de codificación sin acceso a internet y el bloqueo tecnológico causado por los sistemas heredados.