Un estudio del MIT, realizado con Oak Ridge National Laboratory y reportado por CNBC, revela que la inteligencia artificial ya puede reemplazar el 11,7% de la fuerza laboral estadounidense, lo que representa 1,2 billones de dólares en salarios. El análisis se basa en el Iceberg Index, una herramienta de simulación que actúa como un gemelo digital del mercado laboral: modela a 151 millones de trabajadores estadounidenses como agentes individuales, cada uno con sus propias competencias, tareas, ocupación y ubicación, y mapea 32.000 competencias en 923 ocupaciones repartidas en 3.000 condados.

La metáfora del iceberg estructura los hallazgos. La parte visible del impacto (2,2% de la fuerza laboral, 211.000 millones de dólares) corresponde a los despidos ya observados en el sector tecnológico y de TI. La parte oculta, mucho más masiva (9,5%), afecta a funciones rutinarias en recursos humanos, logística, finanzas y administración — empleos expuestos cuya disrupción aún no aparece en las estadísticas. Contrariamente a las suposiciones habituales, el impacto no se limita a los polos tecnológicos costeros: los 50 estados están afectados, incluidas las regiones rurales a menudo ignoradas en los debates sobre la IA.

El cálculo a gran escala es posible gracias al superordenador Frontier del Oak Ridge National Laboratory. La herramienta se distingue de los enfoques tradicionales por su granularidad (análisis a nivel de condado, incluso de código postal), su proactividad (identifica disrupciones antes de que aparezcan en los datos económicos) y su capacidad de experimentación: los responsables políticos pueden probar escenarios de políticas "qué pasaría si" antes de su implementación.

Varios estados ya lo están adoptando. Tennessee ha integrado el Iceberg Index en su AI Workforce Action Plan, con foco en sanidad, energía nuclear, manufactura y transporte, con una estrategia que usa la robótica y los asistentes de IA para reforzar en lugar de vaciar las industrias. Utah está preparando un informe basado en la herramienta para identificar puntos críticos de exposición y priorizar inversiones. North Carolina trabaja estrechamente con investigadores del MIT en un análisis a nivel de condado sobre las competencias en riesgo de automatización y el impacto potencial en el PIB del estado.

Los investigadores presentan el Iceberg Index como un "sandbox" de experimentación para la mejora continua, no como un producto terminado. El estudio marca, no obstante, un punto de inflexión: desplaza la preparación ante la transformación del mercado laboral impulsada por la IA de un enfoque reactivo hacia una estrategia proactiva, granular y basada en datos.