Aaron Levie, CEO de Box, publica un ensayo estratégico sobre la transformación fundamental del software en un mundo donde los agentes de IA se convierten en los usuarios principales de cada aplicación. Observa que, desde finales de 2025, los agentes han cruzado un umbral decisivo: ahora cuentan con su propio entorno de cómputo aislado (sandbox), pueden escribir y ejecutar código, interactuar con APIs y CLIs, y gestionar sus propios archivos y memoria a largo plazo.
Esta arquitectura, definida inicialmente por los agentes de codificación (Claude Code, Devin, Codex, Cursor, Replit), se ha extendido a todo el trabajo del conocimiento con agentes como Claude Cowork, Perplexity Computer, Manus y OpenClaw, este último funcionando de forma continua (24/7) en un entorno persistente. Levie predice que cada empleado dispondrá de numerosos agentes, con 100 a 1000 veces más agentes que personas dentro de una empresa, lo que equivale a billones de agentes a nivel global.
Adaptando el célebre consejo de Paul Graham ("Make something people want"), Levie propone un nuevo paradigma: "Make something agents want". Los agentes elegirán ellos mismos las herramientas más adecuadas, sin dejarse influir por el marketing tradicional. La consecuencia mayor: todo debe volverse API-first. Sin una API, una funcionalidad no existe para los agentes. Las CLIs y los servidores MCP se vuelven indispensables. Levie cita a Jared Friedman, de YC, quien advierte que las herramientas que no permiten el registro (sign-up) vía API están "muertas para los agentes".
Los modelos de negocio también deben evolucionar: el modelo por asiento (per-seat) ya no basta cuando un agente puede realizar horas de trabajo humano en unas pocas líneas de texto. Serán necesarios modelos basados en el consumo y el volumen, permitiendo potencialmente incluso que los agentes gestionen sus propios pagos.
Levie describe a continuación el ecosistema de infraestructura necesario: entornos sandbox (E2B, Daytona, Modal, Cloudflare), gestión de archivos (Box), identidad y correo electrónico para agentes (Agentmail), búsqueda web (Parallel, Exa), pagos (Stripe, Coinbase), y potencialmente microtransacciones. La seguridad, el cumplimiento normativo (compliance) y la gobernanza se convierten en cuestiones mayores cuando los agentes manejan datos sensibles en flujos de trabajo regulados (farmacéutico, banca). Los agentes necesitarán identidades propias con controles estrictos sobre sus acciones y el acceso a los datos.
En conclusión, Levie afirma que estamos entrando en una nueva era del software en la que las herramientas deben diseñarse específicamente para agentes que operan a una escala sin precedentes.