En nueve meses, Amazon, Microsoft y Google han lanzado o renombrado cada uno una plataforma de agentes empresariales, y los tres han convergido en la misma arquitectura: runtime, memoria, tool gateway, identidad, observabilidad y gobernanza aparecen ahora en Bedrock AgentCore, Microsoft Foundry y Gemini Enterprise Agent Platform, bajo nombres distintos. Lo que hace 18 meses era una colección fragmentada de librerías se está convirtiendo en una capa de plataforma diferenciada.

Para leer hacia dónde lleva esto, Janakiram MSV invoca la inflexión PaaS de 2011-2016. Antes, los equipos ensamblaban VMs, balanceadores de carga, colas, almacenes de secretos y agentes de monitorización, cada uno con su propia API. Cloud Foundry y Heroku unificaron estas piezas en torno a un contrato de aplicación: la aplicación declara lo que necesita y permanece agnóstica respecto a dónde se ejecuta. Lo que importaba era el contrato, no la implementación. Cloud Foundry no ganó el mercado — lo hizo Kubernetes — pero sus principios sobrevivieron (buildpacks → Cloud Native Buildpacks/CNCF; la abstracción de Cloud Foundry reconstruida sobre K8s vía Korifi). El ecosistema de agentes se acerca a la misma inflexión sin un contrato equivalente, y ningún proyecto de código abierto lo ha reclamado.

El coste es concreto: el estado de sesión, las trazas y la identidad terminan todos en manos de un único proveedor; mover un agente un año después exige reconstruirlo todo. La convergencia no es una conspiración sino un comportamiento racional — integración vertical, "ahí está el margen" — cuya consecuencia recae sobre el cliente.

El autor propone un mapeo del contrato de Cloud Foundry sobre los agentes (app source → código+eval; buildpack → empaquetado; backing service → modelo/memoria; binding → conexión autenticada; router → MCP/A2A; logs → trazas/coste/calidad; promotion → eval/versionado; policy → identidad), y luego tres principios: empaquetar el agente como una única unidad desplegable (AWS se acerca con su harness export hacia código Strands, "el instinto correcto, apuntado a una sola nube"), adjuntar capacidades en lugar de incrustar proveedores (la lección de Twelve-Factor), integrar la capa operativa en la abstracción. Un agente no es una aplicación web: comportamiento probabilístico, autoridad delegada, dependencias que cambian el comportamiento sin un despliegue. LangGraph lo demuestra en código abierto, pero su plano de control reside en LangSmith (un producto comercial).

Los protocolos abiertos (MCP, A2A, OpenTelemetry, OCI) aportan casi todas las primitivas, pero no el ciclo de vida: versionado, promoción, rollback. La Linux Foundation lanzó la Agentic AI Foundation (dic. 2025, proyectos fundadores MCP/goose/AGENTS.md, hyperscalers como miembros platino). Quedan tres preguntas de due diligence — gobernanza, empaquetado, estado — que ningún proyecto abierto responde. Quien termine poseyendo el plano de control del agente definirá qué es un agente.